No molesten a los que lo están intentando

Desde que comenzó este periodo de crisis, en mi país han desaparecido 350.000 empresas y se han dado de baja más de 260.000 autónomos. Estos datos, en el contexto de un país en el que la cultura emprendedora y empresarial nunca ha estado suficientemente desarrollada, son simplemente catastróficos. E imagino que en Latinoamérica sucederá algo parecido.

Mientras la mayoría de los analistas se centran en el seguimiento de los índices de paro, pocos se hacen eco de las periódicas estadísticas de creación de empresas, que son la clave que nos indicará cuándo podrá volver a repuntar el empleo en los diferentes países.

La administración puede reunirse con las principales empresas cuantas veces quiera, y de ahí puede salir un mensaje de esperanza junto a una foto muy bonita, transmitiendo falsas esperanzas al ciudadano, pero de ahí no va a salir ni siquiera una décima parte de los puestos de trabajo necesarios. Es la sociedad civil, de la mano de nuevos empresarios y emprendedores, la única que puede generar esos 2 millones de empleos que nos devuelvan a una situación menos traumática. Para ello, a los Gobiernos lo único que podemos pedirles es que, por favor, no interfieran y, que de hacer algo al respecto, que incentiven este proceso.

En este escenario, al fin, a lo lejos, vemos una tenue luz. En 2010 la creación de empresas en mi país se incrementó en un 1,14% respecto al año anterior y lo que es más importante, se rompe de esta manera la tendencia negativa de destrucción neta de empresas de los 3 últimos años.

¿Al fin los auténticos brotes verdes? Resulta difícil saberlo a priori, especialmente porque los datos llegan dándonos una de cal y una de arena, a la vez que se ha revertido para bien la tendencia de la creación de empresas, hemos sabido que en 2010 desaparecieron 22.435 compañías, un 2,56% más que en 2009, lo que representa un jarro de agua fría sobre la recuperación.

Como remedio o solución, lo único que podemos hacer es seguir trabajando, pero hacerlo desde un moderado optimismo en visión de la recuperación y para que estas métricas mejoren lo más rápido posible intentar trasladar y convertir “el dicho en hecho”, abandonar este estado de queja permanente que impera en nuestra sociedad, y que en muchas ocasiones es típico de estas latitudes.

Viene más a cuento que nunca, una célebre cita de Albert Einstein; “los que piensan que es imposible, no deberían molestar a los que lo estamos intentando”. Y en estos momentos necesitamos que mucha gente lo intente, y cuanto más rápido mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s